jueves, 29 de enero de 2009

Las cosas lenta y tristemente vuelven a la normalidad y así que anoche decidí arrancar cosas, gente de mi vida, decidí no rogar mas por nadie, decidí ser mas egoísta. Es feo lo que hice pero era lo mejor para mi, y ahora estoy acá o no se donde estaré, conociendo recién ahora lo que es tocar fondo, recriminandome por mi error de creer que lo peor ya había pasado, sin pensar en lo que pasaría después. La soledad, fiel compañera en las noches eternas de lamento inconcientemente fue haciéndose piel y hoy ya es parte de mi. Se que ya la olvide, se que el silencio de ella endulsa mis oídos y ruego no escuchar nunca mas esa vos, se que cada día aparece una persona nueva dispuesta a cambiar mi vida, pero es todo burdo y sin sentido, todo casi utopico, por lo tanto imposible y si es imposible, ¿para qué intentarlo?

No hay comentarios:

Publicar un comentario